14.12.2016

Consecuencias legales de no pagar un crédito bancario

A veces nos metemos en aprietos innecesarios por solicitar un crédito y dejar pasar algunas consideraciones esenciales: como las tasas de intereses y  la posibilidad de cubrir las cuotas de pago con las que nos hemos comprometido.

 

También entendemos que pueden ser diferentes la situaciones que orillen a una persona a dejar de pagar un préstamo o un crédito. Sin embargo, es un compromiso con el que debemos cumplir y de no ser así hay consecuencias que se deben afrontar, todas significativas pero tal vez la más inquietantes son las de corte legal.

 

Las consecuencias legales son muchas y van desde negarte futuras solicitudes de préstamo hasta recibir un requerimiento legal, pasando por una mala calificación en el buró de crédito. Y no hay que olvidar la presión de los cobradores.

 

TEN EN CUENTA QUE…

Los préstamos son con intereses porque el capital que te da la institución financiera pertenece a otros clientes que le han depositado sus ahorros para que el banco los cuide. Ellos lo prestan siempre con la garantía de retorno, entonces si dejas de pagar, alguien más debe suplir ese dinero para no afectar a terceros que no tienen nada qué ver con tu deuda.

 

Desde la primera cuota sin pagar la entidad financiera comenzará a aplicar intereses de demora, los cuales son más altos que los ordinarios. Todos ellos son acumulables, así que mes con mes la deuda irá aumentando y será más difícil pagarla.

 

Es así como se crea una reputación de morosos, que hace a los bancos y/o instituciones financieras no considerar a la persona para prestamos futuros. Y llega hasta retirar beneficios como ampliar líneas de crédito u otorgar tasas de interés preferenciales.

 

Si el atraso es continuo la persona será reportada con una calificación negativa en el buró de crédito y eso continuará menguando sus oportunidades con otros bancos.Pareja joven revisa sus finanzas

Pero no todo está perdido, según la Ley para Regular las Sociedades de Información Crediticia hay dos formas de borrar esa calificación: la primera es pagar; la segunda es que con el tiempo y dependiendo del monto de la deuda, puede ser borrada tu mala nota en el buró.

 

Los malos pagadores no deben pensar que la entidad financiera se olvidará de la deuda, lo cierto es que siempre reclamará el pago, y entre el tercer y sexto impago, el banco iniciará una reclamación judicial.

 

Con un crédito, es común poner como garantía todos nuestros bienes presentes y futuros. Por eso, si el impago se alarga existe la posibilidad de que llegue el embargo de bienes como la cuenta bancaria o la nómina, pero si el saldo de esa deuda es elevado, la decisión judicial puede pasar por embargar la vivienda, el coche, la pensión, etc. Todo lo necesario para pagar.

 

Existe la posibilidad de recibir un requerimiento legal si se firmó un pagaré y un contrato de crédito al momento de recibir el préstamo. Y ser llamado para un Juicio Ejecutivo Mercantil, cuya primera consecuencia es trabar formal embargo sobre algún predio de la propiedad del deudor.

 

Lo que imposible es encarcelar al deudor o alguno de sus familiares; desalojarlo de la casa que habita siempre y cuando no esté a su nombre; o algún otro tipo de extorsión o amenaza fundada en el temor o desconocimiento.

 

La recomendación siempre es pagar al banco o entidad financiera para evitar problemas. Evitar el efecto bola de nieve: solicitar prestado para pagar otra deuda. En realidad nunca es la mejor opción, sólo lograrás salir del problema momentáneamente y al final tendrás más deudas que saldar.

 

No queremos decir que los prestamos sean peligrosos, más bien antes de solicitarlos debemos sentarnos y hacer cuentas con la cabeza bien fría para ser conscientes de la responsabilidad que representa designar cierta cantidad de nuestros ingresos para saldar una deuda, por un tiempo determinado.