07.01.2015

COMIENZA A ESCALAR TU CUESTA DE ENERO

carreraEnero es el reflejo de tu entrenamiento financiero del 2014, ¿Cuántos antojitos has tenido durante el año pasado? ¿Sientes tu cartera vacía? ¿Has comenzado el mes y ya te sientes sin aliento?

Si ves el mes de Enero como una Marathon para la cual no te sientes preparado, a pesar de haber comprado toda la equipación, reflexiona y piensa ¿Cuántos días seguiste el entrenamiento?

Las finanzas pueden ser vistas de la misma manera que el ponerse en forma. Ambas necesitan de una planificación y de un control. Si uno de los dos falla no llegarás a la meta esperada y te encontrarás cada año con esa cuesta de enero, que cada vez te aleja más de tu objetivo.

¿Qué hacer para que la cuesta de enero no aparezca cada año?

• Planificación: Realiza una lista donde figuren los siguientes datos:

o Gastos fijos: Renta, cuotas del préstamo/s, luz, agua, teléfono…
o Gastos variables: Realiza una aproximación de estos gastos, siendo lo más realista posible, es mejor redondear hacia arriba y no hacia abajo. Si estos gastos son estacionales como por ejemplo la colegiatura de los niños, dividelo en cuotas mensuales en tu presupuesto.
o Ingresos: Anota tus ingresos netos mensuales o anuales dependiendo de la situación de cada uno. Una anotación anual puede ser tomada siempre que tu contrato sea de larga duración y no se planeen cambios.
o Ahorro: Destina entre un 8% -15% al ahorro. El porcentaje dependerá de las circunstancias personales. Es importante tener unos ahorros por si nos aparecen gastos imprevistos a los que debamos hacer frente.
o Jubilación: Habitualmente no se piensa en el futuro, cuando uno se hace mayor, es por ello que se aconseja destinar un pequeño porcentaje para la jubilación. Es posible incluirlo dentro del ahorro, teniendo claro que un porcentaje de este no deberá ser utilizado.

La planificación puede ser de tipo quincenal, mensual o anual. La forma de llevarla a cabo dependerá de tu propia organización y situación. Si cobras por quincenas, tu trabajo es variable tal vez prefieras una planificación quincenal o mensual. Si tu trabajo es estable y tienes experiencia en realizar planes financieros, entonces puedes optar por uno anual, aunque no es aconsejable si es la primera vez que lo realizas ya que para estimar un año sería necesario tener años anteriores de referencia y anotaciones así como una gran estabilidad a nivel laboral.

Con referencia al ahorro y jubilación deberíamos tener en cuenta que es necesario utilizar algún instrumento financiero, que no tenga mucho riesgo, que entiendas fácilmente para evitar que el IPC disminuya nuestros ahorros año tras año.

 

• Control: Tras realizar la planificación, ahora tan solo debes de ejecutarla y llevarla a cabo sin que las tentaciones te hagan realizar compras “extras e innecesarias” que tan solo desequilibrarán tu presupuesto y harán que cada año cuando celebres el fin de año, recuerdes que al día siguiente aparecerá ante ti, de nuevo, esa cuesta de enero.

Realiza un compromiso contigo mismo, y no dejes que Enero te atrape. Si te sientes atrapado por tu mala gestión y necesitas salir de ese ciclo tan adverso, sigue estos fáciles pasos:

• Clasifica las deudas. Ve cumpliéndolas poco a poco y si es posible intenta repartirlas en quincena o mensualidades.
• Disminuye tu porcentaje de ahorro y dedícalo a cubrir deudas.
• Intenta obtener un dinero extra, mediante otro empleo. Puedes utilizar tus hobbies para obtener ese dinero extra necesario. Dedica esas ganancias extras a pagar las deudas.
• Realiza una planificación como la anterior y cuando finalices los pagos de tu mala gestión reajusta tu presupuesto dejando un porcentaje más amplio al ahorro.

Este año ponte en forma para que el próximo año comiences enero y llegues al Marathon con la satisfacción de haber realizado un buen entrenamiento financiero y llegues a la metas de unas finanzas sanas.

 

Autora: M. Blanco Amez.