14.05.2015

Ahorra cultivando tu propio huerto

¿Alguna vez te has puesto a pensar cuánto dinero gastas en frutas y verduras cada semana? Seguro que más de una ocasión te has visto en la necesidad de obtener un crédito rápido para comprar lo necesario para la alimentación de tu familia. Por si esto no fuera suficiente, adquirir alimentos que sean realmente sanos tampoco resulta tan económico como debería.

Tomando estos dos puntos en cuenta, no resulta raro que cultivar tu propio huerto sea la mejor forma de ahorrar y alimentar a tu familia sanamente. A continuación te doy algunas claves para comenzar.

Lo necesario para comenzar

Ya sea que vivas en una casa con mucho espacio disponible o en un departamento diminuto, podrás crear tu propio huerto. Lo único que necesitas es:

  • Semillas que puedes comprar en el supermercado, en tiendas de productos orgánicos o que puedes recolectar de algunos de tus vegetales.
  • Contenedores con una profundidad de entre 5 y 10 centímetros. Debes hacerles algunos agujeros pequeños en la base para facilitar el drenaje al regar. No es necesario que gastes un solo centavo, puedes usar las latas de los alimentos en conserva que compras.
  • Fertilizante natural para que tus vegetales crezcan con mejor calidad. Puedes hacer composta con los desechos de frutas y verduras de tu propio hogar. También puedes comprar fertilizante natural a base de lombrices que se puede comprar en tiendas especializadas. De preferencia, evita los químicos.
  • Un lugar con buena temperatura que permita la llegada de rayos solares y de sombra según pasen las horas. Aprovecha cualquier espacio que tengas disponible: una pared vacía para hacer un jardín vertical o el balcón.

¿Qué cultivar?

Cada familia tiene gustos y necesidades distintas. Por este motivo, al cultivar tu propio huerto piensa en los productos que usas con mayor frecuencia. Te recomiendo comenzar con:

  • Jitomate. Es un elemento básico en la dieta del mexicano y es muy sencillo de cultivar. Basta con tomar algunas semillas de un jitomate fresco que tengas a mano, ponerlas por unos días en una servilleta de cocina absorbente y sembrarlas. En unos días tendrás varias matas que al crecer 10 centímetros puedes cambiar a recipientes más grandes (puedes reutilizar botellas de refresco o latas de metal).
  • Chiles. Puedes sembrar distintos tipos de chiles siguiendo el mismo procedimiento que con las semillas de jitomate.
  • Ajos y cebollas. Estos dos alimentos son bastante sencillos de cultivar. Toma un ajo o cebolla y simplemente entiérralos bajo la tierra. En un par de semanas comenzarás a ver una pequeña mata. Con el tiempo cosecharás bastante de una sola cabeza de ajo o de una cebolla.
  • Hierbas aromáticas. Menta o hierbabuena son dos ejemplos clásicos de este tipo de alimentos. Todos las usamos de forma constante y casi siempre las compramos secas cuando es de lo más sencillo su cultivo. En este caso sí necesitarás comprar las semillas, pero con un solo sobre obtendrás un alto número de plantas que son fáciles de preservar a lo largo del tiempo.

 

Estos son los alimentos básicos que puedes cultivar en tu huerto. Conforme pase el tiempo y aprendas sobre el tema, podrás agregar nuevos tipos de frutas y verduras. Poco a poco verás que los baches económicos comienzan a ser menos frecuentes con esta estrategia.