11.03.2015

Ahora sí quiero viajar en Semana Santa, ¿qué debo hacer?

Ahora sí quiero viajar en Semana Santa, ¿qué debo hacer?Si en el comedor de tu trabajo, los últimos viernes, han estado dando pescado, sopita de lentejas y ensalada, es porque estamos ya en época de Cuaresma, antesala de la Semana Santa y, con esta, de la oportunidad de tomarse un par de días para vacacionar con la familia, los amigos, o en edificante y contemplativa soledad.

Quienes sientan que este año las cosas están dispuestas en casa y en la oficina para, ahora sí, salir a pasear a la playa, a visitar alguno de los bellísimos Pueblos Mágicos que se esconden en los rincones de México, a adentrarse en alguno de los paraísos naturales que se extienden a lo largo y ancho de nuestro país, o a vivir cualquier otra aventura de su propia confección creativa, no deben dejarse agobiar por el riesgo de enfrentar después algún contratiempo financiero, y no porque estos no ocurran con frecuencia, sino porque, también con frecuencia, estos pueden aminorarse con una buena planeación.

Para llegar a la Semana Santa con la certeza de que podrás librar cualquier gasto de viaje y volver sin una pesada losa de deudas cargando en la espalda, los expertos en finanzas personales coinciden en tres principales recomendaciones.

Las tres sugerencias “de cajón”

Anticípate. Procura tener tu destino decidido desde al menos unos dos meses antes de la Semana Santa. Con el hotel haz lo mismo, sepáralo con tiempo para evitar que se lleguen las fechas en que, debido a la mayor demanda de habitaciones, los hoteles comienzan a incrementar sus precios. Si aún no sabes si en el trabajo te permitirán tomarte los días, no importa, tú reserva, pues la mayoría de los hoteles te dejan cancelar la reservación hasta unos días antes de la misma. En caso de que no tengas para pagar el hotel todavía pero estás esperando que caiga un “dinerito” ya que esté más cerca el periodo vacacional, considera la posibilidad de contratar un crédito rápido con el que puedas cubrir el costo. El ahorro que puedes obtener al separar tu habitación en buena fecha normalmente lo vale. También las aerolíneas aumentan sus tarifas según la demanda que hay de boletos va cambiando con las temporadas. No olvides investigar opciones de paquetes vacacionales, porque al conseguir juntar en un solo grupo un buen número de viajeros, algunas agencias obtienen importantes descuentos con las aerolíneas.

Ahorra. Los créditos son para complementar los recursos con los que cuentas para planear tu viaje, o bien, para poder adelantarte a algunos gastos que con el tiempo pueden hacerse más pesados, como es el caso de los costos de hoteles. Ahorrando cada mes un “pedacito” de tu sueldo puedes lograr que el crédito siga siendo una herramienta, y no una cuerda de salvación que termines echándote al cuello por tratar de pagar más de lo que puedes. Si vas a usar una tarjeta de crédito durante tu viaje, un buen tip es que procures usar la que tiene su fecha de corte unos días antes de Semana Santa, así contarás con unos 40 a 48 días para recuperarte de algún “tarjetazo” no planeado que hayas hecho para consentirte.

Presupuesta. Cualquier gurú de finanzas personales que consultes te va a dar esta misma recomendación: haz un presupuesto. ¿Qué es hacer un presupuesto? Tomar una libretita, o abrir un documento en Word o Excel donde apuntes cuánto ganas cada mes, cuánto es obligatorio que gastes cada mes, y cuánto crees que vayas a necesitar para tu viaje. Restando a tu sueldo lo que “a fuerza” tienes que gastar mensualmente podrás saber cuánto puedes ahorrar. A este ahorro tienes que “ponerle nombre y apellido”, es decir, separarlo en alguna cuenta bancaria o en cualquier otro lado que tú gustes y no moverlo de ahí. Siempre que surja alguna tentación para gastártelo, recuerda que ese dinero es para el viaje que has estado planeando regalarte a ti y a tus seres queridos.

Algunos ‘tips’ para vivir una aventura y no una odisea

  1. Algunos 'tips' para vivir una aventura y no una odiseaSi viajas en coche, hazle una buena revisión unas dos semanas antes de salir. Checa llantas, aceite, radiador y frenos. Cualquier desafortunado contratiempo te hará perder, por lo menos, algunas horas de diversión y dinero que seguramente prefieres gastar en otra cosa.
  2. Considera también contratar un seguro de gastos médicos y uno de responsabilidad civil. Hay algunas pólizas que pueden contratarse por un periodo bastante corto de tiempo, ideales para la duración de tus vacaciones. Si habías olvidado hacerlo y el seguro ya está fuera de tu presupuesto, recuerda que algunos créditos rápidos pueden ayudarte a subsanar ese costo.
  3. Contempla los gastos que tendrás que hacer en tu destino para moverte de un lugar a otro, sea en metro, en camión, o en taxi. No olvides tampoco que en hoteles, restaurantes y recorridos turísticos suelen pedirse propinas.
  4. Si es posible, separa también otra cuenta con un “guardadito” para emergencias. Este guardadito debe alcanzarte para cubrir un viaje de regreso a tu hogar o a donde resida un familiar que pueda ayudarte a salir de apuros.