23.03.2015

Ahí viene la declaración anual, ¿qué tanto cambió?

SAT-impuestos-declaración-deducciones-devolucionesMuchos cambios derivados de la reforma fiscal entraron en vigor el año pasado y muchos otros comenzarán a aplicar a partir de este. Si tú eres asalariado y durante el 2013 tuviste ingresos laborales superiores a los 400,000 pesos, si tributas como persona física con actividad empresarial, eres arrendador, trabajas por honorarios, te dedicas a la compra y venta de bienes, o recibiste ingresos por dividendos o premios, este próximo abril te toca presentar tu Declaración Anual de impuestos.

La novedad es que este año el Sistema de Administración Tributaria (SAT) quiso entrarle con fuerza a la modernidad tecnológica y ahora tu declaración tienes que hacerla directamente en su portal de internet. Esta nueva forma de hacer las cosas “agarró” desprevenidos a muchos y, como todo cambio que se nos impone y para el cual tenemos que hacer esfuerzos que no teníamos contemplados y aprender cosas que no esperábamos tener que aprender, ha generado entre los mexicanos descontento y ganas de resistirse o de plano oponerse al cambio. Si a esto le suma la fama que tienen los trámites de gobierno de ser lentos y tediosos, y las recurrentes fallas que suelen encontrarse en las plataformas tecnológicas del SAT, no es de extrañar que en las noticias se escuchen frecuentemente casos de amparos en contra de las nuevas disposiciones fiscales, y que a los contadores en todas las empresas se les vea últimamente mordiéndose las uñas con semblante malhumorado.

La mejor forma de enfrentar esta nueva realidad es informándose bien. Hay que estar bien al tanto de cuándo, dónde y cómo hacer la parte que nos corresponde en materia fiscal a fin de evitar después peores desencantos. Afortunadamente, la misma modernidad tecnológica que nos confronta con estos adelantos de la burocracia nos pone al alcance de la mano una vasta red de información, materiales didácticos y expertos que pueden orientarnos. En el mismo portal del SAT, por ejemplo, pueden encontrarse guías detalladas de los pasos que tienen que seguirse para cumplir con los nuevos requisitos y siempre es posible acudir a alguna oficina del SAT a pedir asesoría pormenorizada.

Para que veas que el trámite de la declaración es más sencillo de lo que se puede pensar, aquí te resumimos  los pasos que tendrás que seguir.

La declaración anual en 5 sencillos pasos

  1. declaración-SAT-impuestos-deducciones-devolucionesBusca en el portal del SAT la liga que te lleva a la aplicación para realizar la declaración anual e ingresa proporcionando tu RFC y contraseña, o bien, tu Firma Electrónica Avanzada (FIEL).
  2. Selecciona en la aplicación si la declaración que estás haciendo es normal o complementaria, el año del ejercicio fiscal que está declarando y la zona geográfica donde laboras.
  3. Enlista el RFC de tu empleador o empleadores y el ingreso anual que obtuviste de cada uno de ellos. Esta información puede ya estar “precargada” en el sistema con los datos que tus empleadores han venido proporcionando al SAT y tú sólo tendrías que confirmar lo que aparece.
  4. Ingresa los gastos deducibles que hiciste durante el año, asignando a cada uno el RFC del proveedor del servicio en el que gastaste. Al igual que con los ingresos, estos gastos deducibles ya deberían aparecer en el sistema, aunque es posible que los proveedores no hayan informado todavía al SAT los gastos que hiciste.
  5. El sistema del SAT calculará el impuesto que tengas que pagar, o bien, en caso de que hayas hecho algunos gastos deducibles, el monto que se te devolverá. Si te toca pagar, puedes decidir hacerlo en mensualidades, y si te toca recibir devolución, tendrás que especificar tu banco y CLABE, o decidir que el SAT te lo tome a favor de futuros pagos de impuestos. La autoridad fiscal asegura hacerte la devolución en 5 días, pero típicamente toma más tiempo. Si tú estás contando con esos recursos y no quieres esperar, considera pedir un crédito rápido, y cuando llegue la devolución podrás pagarlo, sólo asegúrate de que el monto máximo que pidas en crédito no rebase lo que obtendrás de parte del SAT.