15.04.2015

Préstamos inmediatos: cómo salvar fácil un bache económico

En México estamos acostumbrados a pensar que para salir de un apuro económico sin necesidad de acudir al banco solamente existen los familiares y amigos. Es fácil, dice uno, solamente se pide el préstamo y una vez que nos hayamos librado del problema en cuestión devolvemos el dinero. En caso de no haber recuperado los recursos para pagar todavía seguramente podremos confiar en que nuestro familiar o amigo nos dará “chance” de pagarle una partecita ahora y otra después. Pero resulta que, en ocasiones, nuestros seres queridos no están en disposición de prestar ese dinero, o al menos no en el monto que nosotros lo requerimos, o simplemente no queremos sentir que estamos abusando de la confianza de una persona a la que ya en el pasado le hemos solicitado ayuda y probablemente le hayamos quedado mal con los pagos.

El banco puede prestarnos, pero el proceso de verificación suele ser tardado, y si por algún accidente o descuido fuimos a caer al buró de crédito, olvídate de que nos vayan a soltar ni un peso. Con la tarjeta de crédito se puede sacar dinero en efectivo y pagarlo después, naturalmente, pero tal vez el bache económico por el que se atraviesa es cosa de una sola vez, y nadie quiere estar pagando anualidades de un producto que posiblemente nada más se use en una ocasión.

Los préstamos inmediatos existen precisamente para este tipo de tropiezos momentáneos de los que uno prevé que pueda salir pronto siempre y cuando cuente con un poquito de capital para levantarse. Y aunque las instituciones financieras que los prestan están obligadas a revisar el buró, no siempre niegan el crédito en función de que el solicitante aparezca en él.

¿Cuándo recurrir a un préstamo inmediato?

Situaciones como las que describimos hay muchas, pero aquí te dejamos 5 que son bastante familiares para los mexicanos.

  1. préstamo-crédito-rápido-inmediato-bacheEn el trabajo dicen que no me depositan hasta el lunes y ya había hecho planes para este fin de semana. Es horrible, ¿no? Tú ya te habías comprometido con alguien para salir a pasear, ver una película y cenar este sábado, y contabas con que el viernes pudieras retirar efectivo del cajero, pero resulta que los del departamento de nóminas descansaban o simplemente no tienen para pagar todavía y avisaron que hasta el lunes no podrías contar con tu dinero. Con un crédito rápido quedarás bien con tu cita y una vez que depositen podrás pagar el adeudo.
  2. Tengo que reparar mi carro porque choqué y ya me había terminado lo de la quincena. Bueno, no choqué, me chocaron. Cualquiera que sea el caso, tu carro llegó hasta el taller, preferiblemente con ayuda de un seguro, y no tienes para pagar el deducible o el costo de la mano de obra y las refacciones importadas porque, obviamente, no preveías chocar. Pide un préstamo inmediato para llegar mañana al trabajo en tus propias ruedas y en la quincena liquidas el crédito.
  3. Necesito para pagar un gasto médico urgente y no hay quién me preste. Dios nos libre. Hubo un accidente o se complicó la enfermedad de un ser querido y a esos gastos no se les puede sacar la vuelta de ningún modo. Si se corre con la terrible suerte de que nadie a la mano puede prestarte, recuerda que siempre puedes pedir un préstamo sin buró para salir adelante.
  4. Olvidaba que hoy vence el recibo y no quiero que me corten la luz. Algunos son mensuales, algunos son bimestrales, nadie entiende. Llegó el recibo y se me había pasado pagarlo porque pensé que era otro, o porque el cartero lo puso debajo de una maceta y yo creí que todavía no llegaba. Para colmo vence mañana y últimamente los de la Comisión Federal de Electricidad no perdonan una. Mejor pido un crédito rápido para ir a depositar a un cajero y ya que tenga dinero otra vez lo liquido.
  5. Surgió una oferta espectacular que va a expirar antes de que me paguen. Este no es precisamente un “bache” económico pero a todo mundo le ha pasado. Llego a la tienda y veo que está en 50 por ciento de descuento el traje (o el vestido) que quería y muy posiblemente se van a agotar durante la tarde, pero es media quincena y yo ya estoy quebrado. Ni modo, una oportunidad así no se puede desaprovechar, pide un préstamo inmediato y vete a casa con el traje puesto. Después pagas lo que debes.